Como todo en la vida, el sabático del 2026 se fue tan rápido como un abrir y cerrar de ojos. Dicen que las mejores cosas de la vida son aquellas que no planeas, y este sabático se dió de una forma que nunca pude haber planeado. Y qué bueno, porque mi cronopatía quizás nunca me hubiera permitido planear un mes sin un empleo formal o sin ninguna métrica que perseguir.
Las lecciones del sabático son tantas que se van olvidando conforme las fui viviendo.
En primer lugar, el sabático me ha permitido entender que no soy nada externo de lo que pasa en mi vida, y que mi valor como persona no tiene nada que ver con el valor de mis logros. Ésto ha sido un aprendizaje muy profundo porque he crecido desde niño con ciertas heridas que me han hecho pensar que si tengo muchos logros entonces valgo mucho, pero si no logro nada, entonces soy nadie.
Nada más falso que esto. Mi “self worth” no es mi “net worth”.
Octubre 2026 es sin duda un mes que siempre recordaré porque me ha dado muy buenos momentos. En primer lugar, me ha enseñado que uno también puede aprender con cosas buenas y no solamente a través del dolor. Una vez más, otra creencia limitante que he derrotado.
Empezó con un viaje extraordinario con mis padres a Chicago, donde pude apreciar una ciudad extraordinaria. Conocí las oficinas de JP Morgan, disfruté a familia que pocas veces veo, y tuve momentos de mucho valor con mis padres. Realmente valoro la relación que tengo con mis padres.
Después, tuve unos días donde pode pensar en qué es realmente importante para mí y por qué estoy persiguiendo lo que persigo. Me di tiempo para reflexionar si realmente aprender 5 idiomas es valioso para mí o si lo estoy utilizando como una métrica de validación, como algunas otras metas que he perseguido en mi vida. Mi conclusión, al menos hasta ahora, es que realmente quiero aprender 5 idiomas porque me permite conocer los pensamientos de gente que habla otras lenguas sin ningún tipo de filtro, además de que me da cierta libertad cuando viajo. La meta sigue, pero la raíz ha mejorado.
Después de unos días, a mediados de Octubre, pude ir a la boda de unos grandes amigos a Las Vegas. Fue un viaje realmente épico, donde pasaron cosas que realmente solo podrían pasar en Las Vegas, pero sobre todo fue un viaje donde pude apreciar el valor de las amistades que tengo.

Así como no doy por sentado la extraordinaria relación que tengo con mis padres, tampoco doy por hecho el gran nivel de amigos que tengo.
Soy un hombre muy afortunado.
Acabando el viaje con amigos tocó de nuevo un viaje familiar. Pude ir a Querétaro a ver a mi hermano, que es también mi más grande maestro y a quien disfruto ver aunque sea solo unos días al año. Me da gusto que tiene una vida plena y que se atreve a ser feliz, a sus propios términos. No es fácil.
Pasamos el cumpleaños de mi hermano y de mi papá, y fueron 3 días solamente pero tuvieron el peso positivo de 3 meses. Con eso, ya valió la pena el año.

Y así se fue el sabático. Los siguientes días fueron solamente esperar y prepararme para una nueva aventura, una que sin duda tendrá sus periodos de dificultad pero que espero me de mucho crecimiento hacia adelante.
Se fue un mes extraordinario y un sabático extraordinario, y empieza una nueva vida de abundancia, grandes retos, crecimiento, y muchas bendiciones.
Este sabático me ayudó a ver más de cerca mi raíz de insuficiencia y a entender la forma en que debo tratarla para poder operar mejor. Vivir mejor.
Seguiremos.