Tengo muy claro que la vida no es una prueba de inteligencia, sino una prueba de valentía.

Estándares y Amor y Respeto Propio. Absolutamente todo lo que hago determina el nivel de Amor y Respeto propio que me tengo. Mi cuerpo determina el amor que me tengo, mi pareja es también una muestra clara de mis estándares. El contenido que consumo, la gente que me rodea, mis amigos, mis enemigos, mis negocios, mi comportamiento financiero, mi estrategia empresarial, la comida, mis hábitos. Todo. Todo lo que soy internamente lo proyecto hacia todas las áreas de mi vida.

Ésto ha hecho que decida vivir mi vida con los estándares más altos posibles.

Tengo claro, también, que no todo el mundo ha decidido vivir así. Tengo claro que la mayoría de las personas han elegido tener una vida de bajos estándares, y más que fastidiarme, eso me hace enfocarme de forma más agresiva hacia mis metas y mis proyectos. Trabajo fuertemente y diariamente en construir aquella vida de grandeza. De altos estándares.

Tener los estándares más altos me ha ganado el repudio de las mentes mediocres. Bien, ese es el precio que uno paga por no ser uno de ellos. Yo, yo soy de la raza que funda y lidera imperios.

Mis estándares no están jamás en negociación. La mayoría de las personas negocian y comprometen sus estándares para poder embonar en lugares en los que ni siquiera lo desean. Yo no negocío mis estándares con mis emociones, ni con los demás. Estoy dispuesto a decepcionar a otros, incluso a la gente que amo, si eso implica mantener mi amor y respeto propio.

Respeto? Quiero respeto? Primero me respeto a mi mismo. El error de muchas personas es desear y exigir respeto de los demás, cuando ni siquiera ellos mismos se saben respetar. La prueba más grande de respeto propio que tengo es la forma en que vivo mi vida, la claridad de mis creencias, el nivel de mis estándares, y la transparencia de mi vida interna con mi vida pública. Alineación, le llaman algunos. Respeto es hacer cosas difíciles, es cumplir de forma externa las promesas que uno se hace internamente. Respeto es establecer límites claros y no rebasarlos, y también saber no rebasar los límites que determinan los demás.

Soy del tamaño de mis metas y del tamaño de las cosas que me molestan. El día que entendí que enojarme por pequeñeces induce a la pequeñez, es el día en que dejé de preocuparme por lo mundano. Solo a las personas pequeñas las manipulan como marionetas.

Tiempo. No es casualidad que el tiempo es el recuerdo más importante de todos. Mi calendario es simple, y tiene espacios siempre para lo importante. También tiene espacios vacíos porque es ahi donde existe la creatividad, y es donde no hay nada donde puede pasar de todo. Es irónica mi vida con respecto al tiempo porque domino la temporalidad y la ajusto de acuerdo a lo que se requiere. Actúo con urgencia cuando se trata de mis metas, pero soy paciente y dejo al universo hacer su tarea. Camino lento, erguido, y con determinación. La prisa es uno de los elementos más repudiables de la grandeza y de la elegancia. Construyo como si fuera a vivir 100 años, siempre pensando en el plazo más largo posible, porque tengo claro que los principios biológicos y naturales serán siempre los mismos. Pese a esto, sé también disfrutar mientras construyo. ¿Cómo podría ganar dinero si me la paso trabajando todo el tiempo?

El tiempo es tan valioso y sagrado que lo cuido con todo mi ser. Evito los ladrones de tiempo, como las redes sociales. Las redes sociales son el pasatiempo favorito de las personas de baja agencia. Las películas se hicieron para que las vean personas cuya vida nunca podría llegar a las pantallas. No odio las redes sociales, no las evito por completo, pero tengo claro que son una distracción y una destrucción; las redes solo alimentan el ego y corrompen el alma, además de que impiden darnos cuenta de que lo valioso no necesariamente es lo que tiene la mayor atención. Es una bendición que mi cerebro ya no me pide acceder a las redes sociales, y que la naturalidad de mi vida hace que sea fácil evadirlas. No enterarme de muchas cosas que están sucediendo es también una bendición.

Calma. Soy una persona calmada en todo momento, De hecho, soy la persona más calmada del planeta. Tengo muy claro que todo lo que vivo es el camino De Dios y que todo lo que pasa en mi vida es una bendición y una oportunidad. Mi sistema nervioso es magnético porque es calmado, y tener un nivel de paz interno tan alto ha ocasionado que irradie un Aura externo que cautiva a muchas personas. Se fluir con las subidas y bajadas de la vida, porque tengo claro que las mejores historias a veces suceden cuando empieza a tornarse desconocido el camino. Tengo claro, también, que la aventura nunca es divertida cuando uno la está viviendo, pero poco a poco tengo la capacidad de disfrutar todas las etapas de mi vida. Buscar y enfocarme obsesivamente el la felicidad es lo que trae mayor tristeza, yo me enfoco en ser una persona calmada, pacífica, y presente. Mi calma no depende de resultados externos, y me permito ser calmado incluso en los periodos de dolor. Mi calma se encuentra en mi alma y los resultados son sólo elementos externos.

Las malas noticias no existen. De hecho, toda mala noticia es en realidad una buena noticia. Decía Jung que cuando alguien había sido despedido de su empleo, se debía abrir una botella de vino para celebrar porque ese era el momento exacto en que comenzaba la aventura. Yo soy un hombre que sabe tomar ventaja de toda circunstancia en la vida. Todas las estaciones me sirven. Cuando las cosas aparentemente no funcionan es cuando aprendo. En días soleados me permito trabajar con mejor actitud y de forma más fuerte, y en días de otoño toca dejar ir todo lo que no sirve. El invierno es bueno porque permite agradecer, contenerse, y prepararse; cuando no se sabe qué hacer es tiempo de afilar el hacha.

Mente y mi fuente de realidad. Tengo clarísimo que mi mente no tiene como propósito hacerme sentir exitoso o pleno; su objetivo principal esta alineado a la sobrevivencia biológica. La mayoría de las personas no piensan, y viven en modo automático. Las personas actúan por mimética, observando lo que otros hacen y, para no sentirse excluidos, hacen exactamente lo mismo. ¿Qué pasa cuando las mayorías están equivocadas? Un camino no se vuelve correcto solo porque todos van hacia allá.

El instinto mental de sobrevivência solo hace que mi cerebro busque validación, o busque dar explicaciones cuando son innecesarias.

Siempre pienso en ‘primeros principios’, y lidero mi vida con base en esta premisa.

No veo lo que otros hacen, sino que observo cuidadosamente lo que funciona basado en principios naturales y en la realidad. Pensar en primeros principios es el movimiento mental que me permite separar progreso real de movimiento cosmético. La mayoría de las personas no piensan.

Hombre superior y Masculinidad.

Tengo muy claro que soy un hombre superior, y que he sido dotado con elementos importantes para vivir en la grandeza. También, tengo claro el costo que ésto implica.

Las masas viven en realidades construidas por terceros y es precisamente eso una de las razones por las que hoy en día está en decadencia la humanidad. Todo el mundo delega el diseño de su vida y su familia a otros, y persiguen incentivos creados por ajenos. El deseo de pertenencia ha hecho que multitudes traicionen su identidad por lograr conseguir comfort aunque éste sea efímero y falso.

Yo, como hombre superior, siempre soy fiel a mis principios y tengo claridad de las partes oscuras de los hombres, incluyendo la mía. Tengo muy claro que la búsqueda de un status alto siempre me perseguirá, pero también sé que al ser menos reactivo y al vivir con significado, obtengo la recompensa de vivir una vida digna y admirable.